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Por Dianeth Pérez Arreola

Durante el mes de mayo, visité muchas veces la oficina del Síndico Procurador del Ayuntamiento de Mexicali, Héctor Israel Ceseña Mendoza. Fui a pedir información sobre las denuncias en contra de Yersin Omar Valdez Murrieta, un personaje identificado como el “cobramoches” de la gobernadora electa, Marina del Pilar Ávila Olmeda durante su gestión como alcaldesa de Mexicali.

Desde la campaña para la alcaldía, la presencia de Valdez Murrieta causó mucho ruido. Algunos lo califican como el líder de un grupo de jóvenes adinerados que operan para Marina del Pilar. Hace más tiempo, otros fueron testigos de cómo le daba por golpear a sus parejas sentimentales en los antros de la ciudad, aunque lleva tiempo diciendo que “ya cambió”.

Según la página de transparencia del Ayuntamiento de Mexicali, Valdez Murrieta tuvo el cargo de inspector asignado a la Dirección de Seguridad Pública con un sueldo bruto de 10 mil 408 pesos (aparece del 1 de octubre de 2019 al 30 de septiembre de 2020) pero en realidad se desempeñaba en el área de Comercio Ambulante. Al parecer tiene denuncias por extorsión.

Foto de Yersin Omar Valdez Murrieta, tomada de sus redes sociales.

Después de varias visitas a Sindicatura, otras a Presidencia Municipal y a Oficialía Mayor del Ayuntamiento -donde además me informan que no soy la única tras información de Valdez Murrieta- la entrega de un oficio y solicitudes de transparencia, me fue entregado en mi domicilio el oficio DRA/DIR/1016/2021 del Departamento de Investigación de Responsabilidades Administrativas, firmado por el jefe de esa área, Mario Emeterio Félix Olaez, donde me informan de absolutamente nada.

Pedí el número de denuncias en su contra, por qué motivos y quienes las interpusieron. Encuentran no ha lugar mi solicitud “toda vez que los expedientes que se integran por esta autoridad administrativa en contra de un presunto responsable se encuentran estrictamente en etapa de investigación… estimándose que la información peticionada le reviste el carácter de reservada”.

Valdez Murrieta dejó el Ayuntamiento para unirse a la campaña de Marina del Pilar, pero mientras trabajó junto a la hoy gobernadora electa al parecer era el encargado de cobrar las horas extras a los bares en plena pandemia; por supuesto sin reportar esos ingresos al Ayuntamiento, así como a extorsionar comerciantes.

El Síndico Procurador se escudará en que es información reservada para defender a Valdez Murrieta hasta donde pueda, pues los dos son incondicionales de Marina del Pilar. Por desgracia, Ceseña Mendoza continuará en su puesto en el periodo que viene, el de Norma Bustamante. Malas noticias para la transparencia.