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Redacción

No hubo dinero para la campaña de Enrique Peña Nieto, sobornos para que la Reforma Energética fuera aprobada, ni pagos para obtener contratos para una planta de etano en la gestión de Felipe Calderón, asegura Luis Alberto Meneses Weyll a través de su abogado Carlos Kauffmann.

El funcionario de Odebrecht desmiente la versión que Emilio Lozoya Austin le está dando a las autoridades, pero fue quien confesó a la justicia brasileña haber entregado 10.5 millones de dólares al exdirector de Pemex entre 2012 y 2014, publica hoy una nota de El Universal.

Alberto de Meneses Weyll se desempeñó como director de la firma brasileña en México desde 2009, época cuando conoció a Emilio Lozoya.

“El único que sabe lo que hizo con el dinero es el propio Lozoya Austin (…) está tratando de adjudicarle pagos ajenos a Odebrecht, pagos que no son de Odebrecht (…) Si alguien está intentando colocar en Meneses Weyll o en Odebrecht pagos que no se realizaron, eso nosotros no lo vamos a admitir”, dijo el abogado Kauffmann en la primer entrevista que concede a la prensa mexicana.

Luego de ser extraditado a México en julio pasado, Lozoya Austin solicitó a la Fiscalía General de la República (FGR) la posibilidad de actuar como un “testigo colaborador” para aportar información esencial sobre la trama de corrupción. Con ese criterio de oportunidad, espera ofrecer sus confesiones a cambio de que las autoridades no ejerzan una acción penal en su contra.

En su denuncia de 63 páginas presentada ante la FGR, Lozoya Austin señala supuestos sobornos de Odebrecht a legisladores, aportaciones a la campaña de Peña Nieto, y menciona el involucramiento de funcionarios de los gobiernos de Calderón y de Peña. Esas acusaciones son calificadas como falsedades por parte de la defensa legal de Meneses Weyll, indica la publicación de El Universal.

Según Lozoya, cuando trabajaba en la campaña de Peña Nieto a principios de 2012, se reunió con Meneses Weyll en la cafetería El Globo en las Lomas para pedirle 6 millones de dólares a nombre del aspirante presidencial: “Le dije a [Meneses] Weyll que esa petición venía directamente del entonces candidato Peña Nieto y que Odebrecht se vería beneficiado cuando ganara. Él me dijo que lo veía bien”, contó Lozoya.

El funcionario proporcionó más detalles: Meneses Weyll le respondió que Odebrecht aportaría 4 millones de dólares, de los cuales 2.5 millones serían íntegros para la campaña de Peña, con lo que la firma brasileña esperaba posicionarse con el PRI. Lozoya le dio los datos de una cuenta bancaria que tenía en Suiza a la que fueron transferidos los depósitos entre abril y junio de 2012.

Kauffmann negó que Meneses Weyll haya dado dinero expresamente para financiar la campaña peñista. Según el abogado, no se realizaron más pagos que los reportados previamente por el exjefe de Odebrecht en México: “Luis [Meneses] Weyll asumió toda la responsabilidad de todos los pagos que hizo y comprobó todos los pagos con documentos, pero él no se responsabilizará de lo que no hizo”, dijo a Quinto Elemento Lab a través de una videoconferencia desde Brasil.

Meneses Weyll ya había entregado a los fiscales brasileños desde 2016 los registros que comprueban las transferencias hechas a las cuentas de Lozoya, pero Meneses Weyll dijo que los sobornos sólo fueron para Lozoya: “Con el pretexto de haberme auxiliado en el posicionamiento de la compañía en Veracruz y Tula, me dijo que entendía que debía hacer un pago en su favor del orden de 5 millones de dólares”, contó el exjefe de Odebrecht a los fiscales brasileños.

Según el relato de Lozoya, dos encuentros claves permitieron afianzar la relación entre el propietario de la constructora, Marcelo Odebrecht y Luis Alberto Meneses Weyll, con Peña Nieto y Luis Videgaray Caso. En abril de 2010, según afirmó el exdirector general de Pemex, Peña Nieto viajó a Brasil como gobernador del Estado de México y se encontró con los directivos de la compañía brasileña: “Al término de la comida, Marcelo Odebrecht y Luis [Meneses] Weyll le ofrecieron el apoyo económico a Peña Nieto en su posible postulación como candidato presidencial”, dijo.

El segundo encuentro, ya como presidente electo, fue en septiembre de 2012 en la casa de Marcelo Odebrecht en Sao Paulo, relató el ex funcionario: “Ahí se empezó a construir una relación más directa entre el consorcio Odebrecht y el gobierno de Peña Nieto, siendo a partir de ahí sus principales interlocutores Videgaray Caso y el de la voz [Lozoya]”.

Sin embargo, Kauffmann asegura que el exdirector de Odebrecht en México no tuvo contacto con ningún otro exfuncionario: “Luis [Meneses] Weyll sólo tuvo contacto directo con Emilio Lozoya. Nunca tuvo contacto con el presidente ni con otros legisladores”, enfatizó el abogado, quien dejó claro que Meneses no estaba al tanto del destino de los sobornos. “Lo que Emilio Lozoya hizo con los pagos, eso no le competía a Luis [Meneses] Weyll decidir ni cuestionar (…) El único que sabe lo que hizo es Emilio Lozoya”.

Un video circuló en YouTube en agosto pasado y exhibió a dos exempleados del Senado vinculados a exsenadores panistas, recibiendo fajos de billetes presuntamente como parte de los sobornos que Emilio Lozoya gestionó para legisladores que votaron a favor de la reforma energética.

Días antes de la filtración del video, el exdirector de Pemex confesó haber pagado a legisladores de la oposición para que aprobaran la reforma. Hablaba de 80 millones de pesos repartidos a un diputado y seis senadores entre 2013 y 2014. Los recursos procedían de Odebrecht y fueron depositados a una cuenta en el Neue Bank a nombre de la empresa Zecapan S.A., para repartirse de acuerdo con las indicaciones de Videgaray Caso, según la confesión de Lozoya Austin.

“Odebrecht sabía que los recursos que aportó a partir de 2013 eran en su mayoría para influenciar y apoyar las gestiones que el expresidente Peña Nieto negociaba con el Congreso de la Unión”, narró Lozoya Austin.